EL GRAN TERREMOTO EN SICILIA
El 28 de Diciembre de 1908 la tierra comenzó
a temblar en las ciudades italianas de Messina y Regio Calabria entre
las 5.20 y las 5.21. El temblor de este terremoto (de 7.2 grados en la escala
Ritcher) se sintió en 300 km
a la redonda. El terremoto, acompañado de un inmenso maremoto, fue el más
desastroso de la historia de Italia. Olas de 6 a 12 metros de altura
golpeaban toda la costa provocando muertes y destrozos.En Sicilia, la ciudad de Messina quedó completamente destruida. Murieron cerca de 70.000 personas, de los 150.000 habitantes con que contaba la ciudad.
También la ciudad de Reggio di Calabria situada al otro lado del Estrecho de Messina, que separa la Isla (Sicilia) del continente, sufrió importantes consecuencias. Como consecuencia del terremoto y maremoto murieron en toda la zona unas 150.000 personas.
Los edificios colapsaron,
las olas gigantescas arrasaron con los pueblos costeros, las cañerías de gas explotaron, creando
incendios que pueden haber resultado en más muertes que cualquier otro efecto
del terremoto. Cientos de barcos fueron destruidos y los daños a las vías
férreas dificultaron el rescate de los heridos. Como consecuencia de estos
desastres, la región siciliana se sumergió en la miseria.
Miles de sicilianos
comenzaron a dejar sus hogares para emigrar en busca de trabajo.
El destino de
esos emigrantes fue principalmente América: Estados Unidos, Argentina y Brasil,
países con grandes extensiones de tierras inexplotadas y que necesitaba mano de
obra.
Esos emigrantes no tenían el proyecto de volver a Italia, se dirigían a
los países que desde hacía varias décadas habían albergado a sus compatriotas,
los paisanos.
Hasta 1915, serán más 8 millones de italianos los que dejarán Italia. Los que partían del Norte lo hacían desde el Puerto de Génova,
los que partían del Sur, lo hacían desde Nápoles, todos ellos, seguramente, inundados de tristeza y con la esperanza en el corazón, viajando hacia lo desconocido. En uno de esos barcos colmados viajaba mi abuelo Leonardo.
Primero el terremoto, después la guerra. una desgracia tras otra.
ResponderEliminartierra azotada pero triunfante.
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